La Historia Tradicional de la Orden

Su historia puede dividirse en tradicional y cronológica. La interpretación de nuestra historia demuestra que el movimiento místico, el que se convirtiera luego en Rosacrucismo, tuvo sus raíces en las tradiciones de las Antiguas Escuelas de los Misterios, la filosofía y los mitos del antiguo Egipto, hacia el año 1,500 A.C. aproximadamente. Fue Tutmosis III (que gobernó como faraon desde 1500 a 1447 A.C.) el organizador de la primera y real Hermandad Secreta de Iniciados, con reglamentos específicos similares a los que perpetúa actualmente la Orden Rosacruz AMORC. Desde Egipto, las enseñanzas secretas de la hermandad se extendieron a Grecia, y de allí a Roma. Durante la Edad media estuvieron ocultas bajo una diversidad de nombres diferentes debido a circunstancias de la época. Sin embargo, el movimiento Rosacruz es ecléctico y también gira en torno a diversas tradiciones místicas de la antigua Grecia, China, India, y Persia. El resultado es una consolidación de principios místicos que se encauzan con un propósito determinado hacia el futuro; ese propósito es: La iluminación de la humanidad mediante el establecimiento de un estudio de conocimiento místico.

La historia cronológica

El Rosacrucismo es, principalmente, un fenómeno occidental y su historia cronológica se remonta a la Europa de la Edad Media. El movimiento se tomó popular a principios del siglo XVII, con la publicación de tres Manifiestos Rosacruces. En estos documentos se estableció la metodología y el propósito que la Orden Rosacruz AMORC aún conserva en estos días, aunque han sido actualizados para que concuerden con las necesidades de la sociedad moderna.

La Orden Rosacruz AMORC ha existido en forma continua desde el siglo XVII. Sin embargo, muchas veces es difícil determinar su estructura debido a ciertas circunstancias y a las persecuciones que sufrió en siglos pasados, lo que hizo necesario que algunas veces se mantuviera al público ignorante de su existencia. La Orden vino a América por primera vez en 1,694, fijando su residencia en lo que hoy es Fairmont Park, en Filadelfia, donde construyeron muchos edificios, adentrándose más tarde al oeste de Pensilvania.

Establecieron su propia imprenta y muchos de sus documentos impresos se conservan como trabajos literarios históricos. En este centro fueron introducidas por primera vez en América las genuinas enseñanzas secretas de los Rosacruces. Fue allí donde se establecieron muchas importantes instituciones americanas que prestaron valiosa contribución a las fundaciones científicas y artísticas de los Estados Unidos.

Personalidades eminentes como Benjamín Franklin y Thomas Jefferson, establecieron estrecho contacto con esta sede nacional de los Rosacruces.

En 1909, el Dr, H. Spencer Lewis visita Francia, para recibir instrucciones acerca de la Orden Rosacruz. Durante algunos años había sido un estudiante de ciencias metafísicas y esotéricas. Tras muchas pruebas y esfuerzos, le fue permitido iniciarse en el castillo de Tolosa en Francia, confiándole luego la responsabilidad de reactivar la Orden en América en el año de 1915, bajo su dirección y guía la Orden Rosacruz AMORC se extendió por todo el mundo.

La historia detallada de la Orden puede leerse en la Enciclopedia Británica, décima cuarta edición y en el libro «Preguntas y Respuestas Rosacruces con la Historia Completa de la Orden», por el Dr. H. Spncer Lewis.